Sería estupendo que todos respondíeramos a esta pregunta y nos pusieramos las pilas…. Me he puesto a pensar y hace poco que he hecho algo por primera vez, y me he sentido contentísima, porque cada día que pasa en tu vida es mas difícil encontrar sorpresas. ¡Es tan apasionante pensar la cantidad de cosas que todavía tienes por hacer!.
Me gustan las cosas nuevas, aquellas que hacen que por un instante me sienta viva y por eso siempre me fascina contemplar la capacidad de sorpresa que tienen los niños cada vez que hacen una cosa por primera vez. Creo que son un buen ejemplo para entender la frase de hoy.
Seguro que todos habéis gozado de las sensaciones de un niño, cuando realiza algo nuevo y desconocido hasta entonces. Es fácil para ellos, porque están rodeados de nuevas experiencias y constantemente pueden efectuar cosas nuevas, nuevos logros, nuevas sensaciones, nuevos conocimientos. Todo su día está repleto de novedades y por ello son tan tremendamente felices.
En nuestro caso es más complicado, no cabe duda, una veces porque ya hemos vivido muchos años, la mochila está ya bastante llena y es difícil encontrar nuevas experiencias y otras porque nos hemos vuelto un poco vagos y las cosas nuevas no nos parecen interesantes, pues nos sacan de nuestro área de bienestar conocido y sin sorpresas. Pero, me pregunto yo, ¿si todos hemos sido niños y hemos tenido de forma natural esa capacidad de hacer continuamente cosas por primera vez y eso nos ha dado más felicidad que nunca, porque no seguimos buscando cosas que nos procuren nuevamente esa sensación de felicidad y satisfacción?
Siempre hay cosas que hacer por primera vez, a lo mejor esas que has ido dejando porque te daban un poco de miedo, o esas que nunca has tenido posibilidad de hacer porque no has tenido tiempo o medios, o aquellas que sencillamente no has conocido y ahora se te presentan…. adelante, piensa en cuando ha sido la última vez que has hecho algo por primera vez y ¡lánzate! Si eres afortunado y ha sido hace poco, ¡enhorabuena!, sigues tenido a un gran niñ@ dentro y eso es impagable y si hace mucho que no haces algo nuevo, sorprendente o sencillamente que no hayas probado, conviértete de nuevo en niñ@, desempolva tu capacidad de sorpresa y abraza la novedad, te sentirás de nuevo lleno de vida.
No os condenéis al aburrimiento y a la rutina por pensar como adultos responsables. Como digo siempre, la vida no nos exige ser perfectos, ni seguros, ni responsables sino solamente felices y de lo que hoy hablamos es de eso, sencillamente de ser un poco más dichosos.
Ánimo a todos, busquemos cosas que no hayamos hecho nunca y a por ellas… es como una droga pero buena, si probáis no podréis dejarlo.
Hasta mañana, vivid y divertíos siempre.
