La «Sefuela», una nueva patología.

sefuela

Hoy me he encontrado esta «nueva patología» que nos afecta a partir de los cuarenta  y tantos, y por supuesto estoy afectada por ella. Habrá que buscar un remedio…. pero si cuarenta, es la vejez de la juventud, cincuenta, es la juventud de la vejez, por lo tanto empiezo mi nueva juventud. ¡Es estupendo haberme dado cuenta a tiempo!

Es curioso como un día te levantas y te das cuenta de que ya estas en un momento, en el que por mucho que hagas, el «bicho de la vejez» te ha empezado a atacar. Y no lo digo con pena, ni con rabia, pues envejecer es haber vivido y haber disfrutado de mil cosas maravillosas, haber tenido grandes experiencias de las que has aprendido mucho y ante todo tener un bagaje importante… ¡no es malo hacerse mayor! Saber cumplir años es de sabios….

Todo consiste en hacerlo con elegancia. En considerar que cada año pasado es un estrella más y si hay muchas, más claro es el camino, que las canas son alegrías vividas y las arrugas muchas cicatrices de risas y que siempre serás tan joven como tu corazón se sienta. Que si tienes sueños nunca te disgustará cumplir años, que la madurez hace que ya no te dejes engañar ni por ti mismo y que de joven se conocen las reglas, pero de viejo las excepciones. Que envejecer es opcional, aunque el paso de los años sea inevitable y que aunque todo te cansa un poco más y te vuelves más lento, tu vista es más amplia y serena. ¡Hay muchas ventajas en hacerse mayor!

Cumplir años o sentirte un poco más arrugado, lento, poco ágil, cansado, menos atractivo…no te debe hacer dejar de perseguir tus sueños o dejar de aprender. Envejeces cuando tienes tanto miedo a hacerte mayor,  que  tu sensación es la de estar usando mal el presente, cuando pierdes tanto tiempo en quedarte en los cuarenta, que desaprovechas los que te quedan hasta los ochenta, cuando piensas incesantemente  en que te estas haciendo viejo. No pierdas ni un minuto en pensar en la vejez, aprovecha lo bueno que tiene, utiliza lo que has aprendido, aprende cosas nuevas, haz aquello que siempre has querido, atrévete a vivir a tope. La edad no es un límite, es un aliciente.

   Vive tu vida y olvida tu edad. No te escudes en la vejez para dejar de disfrutar, de vivir, de viajar, de soñar, de querer, de ilusionarte, de amar….a lo mejor tendrás que cambiar un poco la forma de hacer todas estas cosas, pero no hay porqué abandonarlas. Si te preguntan como estás, contesta «Muy bien, sino entramos en detalles», no seas «pupas» y vive «sin entrar en detalles». Los «achaquines» que tienes, son todos superables.

Personalmente no  estoy envejeciendo, me estoy haciendo «vintage», y creo que no hay que reservarse nada para la vuelta, ¿no creéis?, así que a disfrutar a tope.

Mañana seguimos, un poco más viejos, pero con el mismo espíritu de siempre, viviendo y divirtiéndonos.

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