¡¡¡Gracias!!!

images (7)

¡Gracias!, una mágica palabra, que si la repites varias veces, tiene el efecto de provocarte una sonrisa. Desde pequeña me enseñaron, y así se lo transmití a mis hijos, que hay que agradecer cualquier cosa que los demás te dan o te hacen, porque es una llave que abre la mayor parte de las  puertas (hay algunas que no se abren nunca y probablemente sea mejor que sea así), y es de personas educadas, correctas y buena gente y eso es impagable.

¿Y porqué tenemos que dar gracias? Creo que es importante darlas por todo, lo bueno y lo malo, lo bonito y lo feo, lo simple y lo complicado, lo agradable y lo desagradable…, pues es un ejercicio de salud mental. Dar gracias es una forma de desahogarse, sirve para evitar crispación en momentos de tensión, es como un «mantra» para relajarse y es la manera de dejar de pensar cuando la cabeza está volviéndonos locos….en fin, es como un comodín en todas las situaciones.

Cuando todo va bien es muy fácil dar las gracias, internamente las das por todo lo que la vida te está dando, y por lo bien que te sientes, lo dificil es darlas cuando las cosas te aprietan un poquito ¿verdad?, pero creedme, tiene el mismo resultado, porque es una mágica palabra que hace que todo sea un poco más llevadero.

Hace tiempo cayó en mis manos un libro, «La Magia» se titula, (soy de las que leo todo lo que me encuentro), que habla del poder de «las gracias». Lo leí de un tirón y después empecé a practicar, ¿no perdía nada por probar, no? El resultado es que aunque no he conseguido evitar los problemas y vivir en el mundo de «Yuppi», si aprendí la fuerza de esta palabra. Dicha internamente hace que te sientas mucho mejor, que todo se relaje y que parezca que se empiezan a solucionar las cosas, supongo que es el efecto de sentirte más tranquila, y dicha en voz alta y a los demás, hace que te amigues con el mundo. La reacción de la gente cuando das las gracias es muy significativa, unos lo ven como normal porque es a lo que están habituados, otros se sorprenden porque no reciben muchas, algunos se sienten cohibidos y a los menos les resulta una molestia, pero a nadie deja indiferente.

Creo que es bueno aprovechar el hechizo de esta palabra, sacar de nosotros nuestra parte más benevolente cuando agradecemos. Probad, no perdéis nada y dad las gracias «por todo», un nuevo día, un amigo, unos hijos, una casa, un trabajo, por la gente chunga que te hace más fuerte, por respirar, por sentir, por disfrutar, por poder tomar decisiones….(lo siento estoy un poco poética, jajaja), por lo que queráis, pero dad las gracias. Sin querer os encontraréis dando gracias automáticamente y comprobando que es una buena terapia.

Hoy es una entrada rara, porque estoy un poco espesa y flojilla, así que gracias por aguantarme. Sé que sabréis disculparme pues estamos en primavera y ésta es una estación rara y contradictoria… vendrán días mejores.

Por favor, vivid y divertíos.

Deja un comentario