Hoy, mi post va dedicado a una queridísima amiga desde hace millones de años. Yo no tengo hermanas y ella ha sido y es, eso para mí. Publica todos los domingos un esperado y maravilloso «respingo» y hoy he robado, sin su permiso por cierto, una foto que me ha impresionado y noqueado, por su belleza y su sensibilidad, (ella es una artista, siempre lo fue) y la he colocado en una frase que es lo que ella siempre me inspira. VALENTIA. ¡Es valiente! ¡Es la más valiente! Lleva muchísimos años luchando por un rato de vida normal y para conseguir ese momento, lucha semanas, meses a veces, pero siempre consigue salir victoriosa, siempre consigue esa pausa de vida normal, dentro de su excepcional vida.
Hoy escribo de algo que para mí es muy íntimo, pero quiero que sea hoy pues su último respingo como os he dicho me ha noqueado. Ella dice: «Vamos despacio porque vamos lejos. Pues sí… vamos lejos, o cerca pero vamos juntos y pese a los dolores estoy muy contenta pues tengo mucha gente que me quiere y muchos a quien querer. Hoy el respingo es para todos los que acompañáis y me decís cosas que no me merezco pero ayudan. Y el beso para este cuerpecito mio que aguanta un bombardeo». Es difícil estar a su altura, es imposible llegar a alcanzar su madurez, forjada con muchísimo sufrimiento aderezado con alegría, fuerza y constancia, pero todos estos años ella me ha dado millones de lecciones de vida, que me ayudan todos los días a ser valiente, pase lo pase, me ha enseñado lo que es luchar y vencer, lo que es la perseverancia, lo que son las ganas de vivir, a pesar de que a veces se haya sentido ella también vencida y sin ganas.
Me ha mostrado como superar cosas que no tenían, por justicia universal, que haberla pasado. Me ha acompañado en mis ratos bajos y tontos. Nos hemos reído y llorado juntas, en sitios en los que parecía imposible poder hacerlo. Me ha demostrado como se mantiene una familia unida y como se hace para estar siempre rodeada de gente maravillosa que te quiere. Podría escribir un millar de cosas que me ha enseñado y por las que siempre la estaré agradecida, pero principalmente y como ya he dicho, me ha mostrado el significado de la valentía.
Valentía es eso, creedme, mantenerse de pie aún cuando se esté cayendo a pedazos por dentro y de eso ella sabe mucho, es una maestra. Gracias, Noni por todo lo que me has ofrecido y enseñado, por recordarme todos los días el valor de la vida y lo primordial que es ser valiente y luchar por las cosas que son realmente importantes. Gracias porque por tí soy más animosa, atrevida y fuerte. Gracias sobre todo por ser mi amiga y seguir luchando por tu ratito de normalidad, pese a todas las zancadillas.
Aprended de su ejemplo y sed valientes siempre, es una obligación. Vivid y divertíos.
