Tiranía de la felicidad.

fingir felicidad

En el último post publicado, utilice este blog para desahogarme impetuosamente y no pensé mucho en vosotros, por eso para compensar, hoy trataré de ser un poquito más moderada. La Felicidad….. ¡Qué tirana! Es anhelada, deseada, buscada por todos…. pero tan esquiva. Cualquier cosa que nos ofrezcan para encontrarla nos sirve y cuantos momentos de felicidad perdemos buscándola. No nos damos cuenta de que sencillamente es un estado natural que surge, que hay que disfrutar cuando llega y que engloba múltiples estados de ánimo diferentes….

Uno de los medios más utilizado en la actualidad para este fin son las redes sociales, en ellas nos invaden diariamente con frases acerca de «cómo ser feliz» y aunque como sabéis soy muy aficionada a ellas, pues me ayudan, me motivan, me siento bien extrayendo el mensaje que contienen , creo que pueden llegar a ser peligrosas,  pues alientan de forma desmesurada e irreal la importancia  del positivismo para el encuentro con la felicidad. ¿Es bueno tanto positivismo? ¿No estaremos consumiendo de forma excesiva tanta motivación positiva, por el alivio momentáneo que sentimos, no dándonos cuenta de que cada día necesitamos mucha más cantidad? ¿No estaremos creyéndonos que las frases afirmativas alejarán definitivamente de nosotros la tristeza o la depresión? ¿No nos estaremos volviendo adictos a estas frases, con los riesgos que cualquier adicción tiene?

Lo que yo me he preguntado muchas veces es si de verdad es bueno estar siempre feliz. Creo que no, la felicidad es tener distintos estados de ánimo que se complementan y todas esas sensaciones y emociones agradables y desagradables hay que sentirlas y no pensarlas, pues un permanente estado de lo que nos han hecho creer que es la felicidad tiene un lado oscuro. La felicidad es indefinible, por eso es lo que cada uno sienta que es. Nadie puede por decreto hacernos creer que es lo que debemos hacer para ser felices. Desterrar los afectos negativos,  o no sentir la tristeza, o no dejarnos llevar por la melancolía, no son buenos consejos, pues  todos estos estados contribuyen, creo a nuestra felicidad.

Cualquier cosa en exceso no es buena y  la felicidad no se libra de esta regla, por eso debemos poder sentir todas las emociones, debemos poder enfrentarnos a todos los sentimientos, todos tienen algo que darnos y no por eso causan infelicidad. No nos dejemos engañar por esas promesas (hoy divulgadas en frases positivas) de una vida sólo feliz, pues ésto se puede volver contra nosotros. Es divertido leer frases, trabajar con ellas, pasar un rato entretenido, pero no os hagáis adictos, pues su contenido no da la felicidad absoluta. Cada situación es única y sea como sea hay que vivirla.

Termino con un párrafo de un artículo que me hubiera gustado haber escrito yo,  «La tiranía de la felicidad» se titulaba, en él describe la forma de vida que adopte hace mucho: «Lo mejor que podemos hacer para ser felices es no hacer nada por ello , valorar los afectos negativos de forma positiva y aceptarlos como parte de la vida. Lo importante es la aceptación de la realidad, sin que ello implique pasividad y resignación.»

No podemos pretender ser siempre felices, pues ya sabéis  que todo lo que nos sucede se llama «vivir»y es bonito disfrutarlo…..hasta otro día, vivid y divertíos.

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